
Un vagón lleno de personas y sólo se puede llegar a escuchar el motor del tren. Centenares de personas metidas en el mismo espacio y no somos capaces ni de mirarnos. Ojos cerrados, cabezas agachadas y ojos fijados en el móvil. Espacios diseñados para no mirarse y permanecer callados. Lugares donde estas continuamente en contacto con otros rozando continuamente nuestros brazos y piernas.
Todas esas personas que tenemos a nuestro alrededor pueden ser posibles ladrones, acosadores o locos. El metro es un lugar donde no se puede mirar a nadie y cualquiera que tenemos a nuestro alrededor es un potencial malhechor .
Puede que la cuestión no sean las personas sino el entorno. Como conseguir que el entorno nos ayude a ver a la gente de otro modo. Dentro del metro nosotros también somos posibles ladrones acosadores o locos y sino fijaros como me mira el hombre de la foto.